Vipera seoanei (Lataste, 1879)

La “Víbora de Seoane”, Vipera seoanei (Lataste, 1879), es una especie perteneciente a la familia de las Viperidae. Es un endemismo de la Península Ibérica, presente en el N de Portugal, Galicia entera, la costa cantábrica, N de León, extremo W de Zamora, Palencia, Burgos, Álava, Navarra y en algunas áreas muy concretas del SW de Francia. Actualmente se reconocen dos subespecies: Vipera seoanei cantabrica (Braña & Bas, 1983), localizada en el E de Galicia, N de León y las montañas del SW de Asturias, y Vipera seoanei seoanei (Lataste, 1879), localizada en el N de Portugal, N de España y SW de Francia. Esta distribución es esencialmente complementaria con la de las otras víboras ibéricas, V. aspis y V. latasti, con las que V. seoanei mantiene áreas de simpatría muy reducidas, fenómeno típico de las especies de víboras.

Vipera seoanei

Es una víbora de talla mediana con respecto al resto de las víboras europeas, pudiendo alcanzar los 70-75 cm de longitud total, aunque usualmente alcanza 45-60 cm. Cuerpo corto y cola pequeña, la cual no supera el 15% de la longitud total del animal. El morro está poco o nada levantado, excepto en la zona gallega donde está visiblemente levantado. Hembras mayores que los machos, como es habitual en los ofidios. Presenta escamas aquilladas, y las pupilas verticales. Las marcas vertebrales y laterales son muy variables, con cuatro patrones distintos. Patrón “Clásico”, el más característico, en el que la coloración de fondo dorsal y lateral es beige o gris claro, y en el dorso una banda longitudinal más oscura con marcas negras alternas u opuestas que pueden formar una banda en zigzag bien desarrollada. Patrón “Bilineata”, en el que la banda longitudinal está separada en dos bandas longitudinales dorsolaterales sobre un fondo generalmente negro y uniforme. Patrón “Cantábrica”, con una reducción o ausencia total de la banda longitudinal, y el zigzag dorsal es más estrecho y puede ser interrumpido formando bandas negras transversales sobre fondo gris. Finalmente, el patrón “Uniforme”, caracterizado por una coloración de fondo gris oscura, homogénea, sin marcas oscuras en el lado dorsal. El lado ventral es menos variable, siendo de color gris oscuro o negro con pequeñas manchas blancas en los bordes lateral y posterior de las escamas ventrales. La punta de la cola puede ser amarilla o naranja. Es relativamente habitual la presencia de ejemplares albinos. Los individuos melánicos son más frecuentes en áreas de montaña.

Vipera seoanei

La subespecie seoanei se caracteriza por tener pocas escamas ventrales, 137 aproximadamente, por su gran polimorfismo, pudiendo mostrar los 4 patrones citados, por su nivel de fragmentación de las escamas cefálicas, que están poco fragmentadas en las poblaciones del País Vasco, Cantabria y en las áreas costeras y centrales de Asturias (aproximadamente 16 escamas intercantales e intersupraoculares), y por su veneno, menos potente. Por otro lado, en las poblaciones de Galicia la fragmentación de las escamas cefálicas es mayor (sobre 22 escamas intercantales e intersupraoculares) y la coloración de patrón clásico es menos frecuente. En las poblaciones de Picos de Europa la toxicidad del veneno es mayor, aproximándose más a la de la subespecie cantabrica, y los patrones de coloración predominantes son el de bandas gemelas y el de color uniforme. La subespecie cantabrica tiene mayor número de escamas ventrales (de media 141 en machos y 143 en hembras). Sus escamas cefálicas están siempre muy fragmentadas, con una media de 24 escamas intercantales e intersupraoculares. El patrón de coloración es normalmente en zigzag fragmentado, que puede ser interrumpido por bandas negras transversales. Su veneno es el doble de potente que el de la subespecie típica.

La madurez sexual los machos la alcanzan al tercer año, mientras que las hembras al quinto. En condiciones climatológicas normales, las hembras adultas se reproducen una vez al año. Sólo cuando las condiciones son más frías de lo habitual a lo largo del año, y el periodo de actividad se acorta, las hembras se reproducen una vez cada dos años. El periodo reproductor comienza al terminar la hibernación y 2-3 meses después tiene lugar la puesta, que se compone de 2-12 crías (7 de media), que nacen completamente desarrolladas y perfectamente capaces de inocular su veneno a los pocos segundos de liberarse de la placenta. Las crías realizan su primera muda al nacer, y al cabo de pocos días comienzan a alimentarse. Es la más prolífica de las víboras de la Península Ibérica, no tanto por el número de crías que pare sino por la frecuencia de los partos, y por el elevado índice de supervivencia de los neonatos. La longevidad ronda los 12 años.

Vipera seoanei

Su periodo de actividad comienza en marzo y se prolonga hasta bien entrado el mes de octubre. El resto de meses lo pasa hibernando. Su temperatura corporal debe estar entre 24 y 32ºC para mostrar actividad. De hábitos fundamentalmente diurnos, se trata de una especie muy activa que sale al exterior a solearse prácticamente a diario, e incluso se muestra activa en días nublados, con nieblas o lloviznas. Es una especie sedentaria que no realiza grandes desplazamientos, pasando casi toda su vida en los alrededores de su madriguera. Se alimenta principalmente de pequeños roedores (80%), esto es, ratones, topillos, topinos, musarañas, ratas, y complementan la alimentación con pequeñas aves y lacértidos. Los juveniles se alimentan preferentemente de lagartijas y en menor medida de anfibios. Generalmente caza al acecho y abate a la presa mediante su mordedura venenosa, aunque en ocasiones también busca presas de forma activa. Es depredada por rapaces como el águila culebrera, el ratonero común, y mamíferos como el zorro, la nutria, el gato montés o la gineta.

Vive en setos, matorrales poco densos, bordes de bosques, en zonas de encuentro entre bosques y prados y en áreas con abundante vegetación basal que permitan su termorregulación. Al igual que la mayoría de vipéridos europeos, prefiere lugares donde predominan los helechos, ya que este tipo de planta favorece su camuflaje. La subespecie cantábrica prefiere lugares menos húmedos, más próximos al monte mediterráneo, con predominio de robles y brezo, a una altitud media de 800-1000 m sobre el nivel del mar. La subespecie típica seoanei elige zonas de mayor humedad, a una altitud media de 600 m, aunque puede encontrarse entre 0 y 1800 m sobre el nivel del mar.

Vipera seoanei

Sinónimos de Vipera seoanei (Lataste, 1879) y taxones infraespecíficos:

  • Pelias seoanei (A.F. Reuss, 1927)
  • Vipera berus seoanei (Lataste, 1879)
  • Vipera seoanei cantabrica (Braña & Bas, 1983)
  • Vipera seoanei seoanei (Lataste, 1879)
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3 Respuestas a “Vipera seoanei (Lataste, 1879)

    • Así es, se suceden las picaduras. Al adelantarse la canícula están más activas y hay más contactos con los humanos. No es muy agresiva, comparada con otras serpientes. Es huidiza, pero hay que ir con cuidado: mirar donde se pisa -si vas descalzo o con chanclas- y donde se pone la mano. Y respeto, a fin de cuentas es una especie protegida y muy beneficiosa.

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  1. Pues si, desde mi punto de vista, están exagerando un poquito con el tema, da la impresión de que es el nuevo enemigo de Galicia después del jabalí, y después la gente se piensa que anda la Xunta por ahí liberando víboras!

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