Woodwardia radicans (L) Sm.

Woodwardia radicans (L) Sm., conocido en castellano -concretamente en Canarias- como “Píjara”, es un helecho que está encuadrado dentro de la familia de las Blechnaceae. Se extiende por Macaronesia (Canarias, Madeira y Azores, ausente en Cabo Verde), en la costa cántabro-atlántica de la Península Ibérica (Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco), N de África, S de la Península Itálica, Sicilia, Córcega y Creta. En Galicia, donde se conoce en gallego como “Fento do botón”, se puede encontrar por su franja costera, penetrando hacia el interior por los valles de los ríos Eume, Landro y Eo, en la Serra da Capelada, en los ríos Lambre y Mandeo, y más al S en Noya, el Barbanza, Lourizán y Oia, siempre a salvo de las heladas del interior. Por su valor estético ha sido cultivado en muchos países de todo el mundo, y así hay poblaciones asilvestradas en otros puntos de Europa (como Serra de Sintra en Portugal), Asia y Centroamérica y Norteamérica.

Woodwardia radicans

Es lo que se denomina “relicto macaronésico”, una de las especies representantes de una flora subtropical que debió cubrir Europa (también Galicia) durante la Era Terciaria (hace 65 millones de años), caracterizada por unas condiciones climáticas más cálidas y húmedas que las actuales. Sigue leyendo

Hypericum androsaemum L.

Con nombres populares como “Sanalotodo” o “Curalotodo” en castellano, o como “Alfavaca da cobra” o “Avelao” en gallego, es Hypericum androsaemum L. una especie que se encuandra dentro de la familia de las Guttiferae. Se extiende por el W y S de Europa, Túnez, Argelia, Anatolia, Cáucaso, N de Irán y W de Siria. Se ha naturalizado de manera invasiva en Nueva Zelanda. En la Península Ibérica la encontramos en la mitad N (las 4 provincias gallegas incluidas), el Sistema Central, y más esporádicamente en otros puntos del centro peninsular.

Hypericum androsaemum

Hypericum androsaemum

Se trata de una planta perenne, con unos tallos que son leñosos solamente en la base, herbácea en el resto, glabra, erecta, de hasta 1.5 m de altura, que no tiene esas glándulas subepidérmicas negras, rojas o ambarinas características de otras especies de su mismo género. Los tallos jóvenes tienen por lo común 2 líneas longitudinales más realzadas en los entrenudos. Sigue leyendo